Trucos de petróleos de venezuela que tu abuela usaba en el hogar

¡Pasa adelante, mi vida! Siéntate que te colé un cafecito bien caliente con canela, de esos que te devuelven el alma al cuerpo. Me alegra tanto que me visites hoy. Estaba aquí sentada pensando en cómo cambian las cosas, pero las necesidades de nuestro hogar siempre terminan siendo las mismas. Hace poco escuché en la radio que los petróleos de venezuela vuelven a estar en boca de todos por las noticias de los barcos que llegan a nuestras costas cargados de energía. Por ejemplo, hace poco se supo que un buque con 1.500.000 litros de diésel para maquinarias llegó al puerto de La Guaira, puedes ver más información aquí. Eso me hizo recordar que, en mis tiempos, cuando no teníamos tantas opciones de supermercado, nos las arreglábamos con lo que nos daba la tierra y el ingenio de la casa.
Los derivados de estos aceites y combustibles, cuando se usan con mucho cuidado y respeto, han sido los mejores aliados de las abuelas para resolver mil y un problemas cotidianos. Hoy te quiero enseñar esos secretos guardados bajo llave para que aprendas a mantener tus herramientas limpias, tu madera sana y tus cosas relucientes. Saca papel y lápiz, mi cielo, y anota estos consejos que valen oro.
1. El secreto del gasoil para revivir tus herramientas oxidadas
Ay, mijo, seguro tienes por ahí guardadas unas pinzas o una llave inglesa que da lástima verlas de lo oxidadas que están. En mis tiempos, tu abuelo no botaba nada; todo se recuperaba. Para quitarles ese color marrón y dejarlas como nuevas, solo necesitas un chorrito de gasoil o diésel.
Busca un envase de vidrio o metal viejo (nunca de plástico fino porque se puede derretir) y sumerge tus herramientas de hierro durante toda la noche. Al día siguiente, con un cepillo de alambre o una lija suave, vas a ver cómo el óxido se cae como si fuera mantequilla. Luego las secas muy bien con un paño viejo y les pasas una capa ligera de aceite de cocina para que no se vuelvan a oxidar. ¡Quedan de paquete!
2. Protege la madera de tu casa contra la polilla y el comején
No hay nada que me duela más que ver una hermosa mesa de madera o una viga del techo llena de caminitos de polvo, señal de que los animalitos se la están comiendo viva. Para curar la madera rústica de forma definitiva, el queroseno o el gasoil son milagrosos.
Con una brocha vieja, aplica una capa generosa de este líquido sobre la madera que no esté pintada o barnizada, asegurándote de que penetre bien en los agujeritos. Te recomiendo hacer esto en un lugar muy bien ventilado, como el patio, y dejar que se seque por completo durante un par de días. El olor fuerte desaparecerá y los bichos no querrán arrimarse a tu madera nunca más. Si quieres aprender más sobre cómo cuidar las cosas de tu casa con estos elementos, te invito a leer más trucos sobre petróleos de venezuela.
3. Cómo aflojar ese tornillo rebelde que no quiere ceder
Seguro te ha pasado que quieres arreglar una ventana o una bicicleta y hay un tornillo viejo que está tan pegado que parece soldado. No vayas a forzar la mano ni a dañar la ranura del tornillo, mi vida. La paciencia de abuela te enseñará que la fuerza no lo es todo.
Pon unas gotitas de gasoil justo en la rosca del tornillo rebelde. Déjalo actuar por unos quince minutos. Este líquido es tan fino que se mete por las rendijas más pequeñas, lubricando la rosca y ablandando el sucio acumulado. Verás que cuando vuelvas a meter el destornillador, girará tan suave como si estuviera agradecido contigo.
4. Limpiar la grasa pesada y el alquitrán de los zapatos o del carro
A veces, cuando caminamos por la calle recién pavimentada o cuando arreglamos el carro, nos llenamos las manos, la ropa o los zapatos de esa grasa negra y pegajosa que no sale ni con tres jabonadas. ¡No te desesperes!
Humedece un pañito de algodón con un poquito de gasoil o queroseno y pásalo suavemente sobre la mancha de grasa. Verás cómo la disuelve al instante. Inmediatamente después, lava la zona con abundante agua templada y jabón azul o lavaplatos para cortar el olor y eliminar cualquier residuo aceitoso. Este truco también sirve para limpiar las piezas mecánicas llenas de grasa vieja antes de volver a armarlas.
5. El brillo eterno para tus lámparas de metal
Si tienes en casa candelabros viejos de bronce o lámparas de metal que han perdido su brillo por la humedad de nuestro clima, el aceite mineral (un derivado muy puro de estos aceites) es tu mejor amigo. Aplica apenas una gotita en un paño de microfibra y frota el metal con movimientos circulares. No solo le devolverás un brillo hermoso y natural, sino que crearás una película protectora invisible que evitará que la humedad del ambiente vuelva a manchar el metal.
Para aprender más sobre cómo mantener limpios todos los rincones de tu hogar con soluciones sencillas de toda la vida, puedes buscar otros consejos caseros de la abuela que tengo guardados para ti.
La seguridad ante todo: los consejos sabios de la abuela
Escúchame muy bien, mi corazón, porque esto es lo más importante de todo lo que te he dicho hoy. Estos líquidos son maravillosos si los tratamos con el respeto que se merecen. Grábate estas reglas en la cabeza:
- ¡Lejos del fuego!: Nunca, pero nunca, uses gasoil, diésel o queroseno cerca de la cocina, de velas encendidas o mientras alguien esté fumando. Son altamente inflamables.
- Ventilación siempre: Trabaja siempre en el patio, en el balcón o con todas las ventanas abiertas de par en par. Sus vapores son fuertes y pueden darte dolor de cabeza si te encierras con ellos.
- Fuera del alcance de los niños: Guarda siempre estos líquidos en envases de metal o plástico grueso debidamente rotulados, bien cerrados y en un estante alto donde mis nietos adorados no puedan alcanzarlos por curiosidad.
Haciendo las cosas con cuidado, estos trucos te salvarán de gastar un dineral en productos químicos costosos que al final hacen el mismo trabajo.
Preguntas Frecuentes
¿El olor a gasoil o diésel tarda mucho en quitarse de las manos?
No tiene por qué, mijo. Si te quedaron las manos oliendo fuerte, no te laves solo con agua. Frota tus manos secas con un poco de café molido usado (la borra que queda en la cafetera) o con un chorrito de jugo de limón antes de usar el jabón. El café absorbe el olor de inmediato y te deja las manos suaves.
¿Puedo usar diésel para limpiar el piso de mi casa?
¡No, mi amor, ni se te ocurra! El piso se pondría sumamente resbaladizo, lo que es muy peligroso para las caídas, y el olor dentro de la casa sería insoportable y dañino para la salud de la familia y de las mascotas. Limítate a usarlo solo para herramientas, madera rústica exterior y metales oxidados en áreas abiertas.
¿Es verdad que el queroseno espanta a las culebras y alacranes?
Es un remedio muy viejo de nuestros campos. El olor fuerte y penetrante de estos hidrocarburos resulta muy molesto para los animales rastreros, por lo que suelen evitar las zonas que huelen a esto. Sin embargo, no debes inundar tu patio de combustible; basta con limpiar los bordes exteriores de los gallineros o depósitos viejos para mantenerlos alejados con seguridad.
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