7 trucos que tu abuela conocía para rendir como Taylor Fritz

Si vieras cómo sufre mi corazón de abuela cada vez que veo al guapísimo de taylor fritz dándolo todo sobre el césped, mijo, entenderías por qué hoy te traigo mis mejores secretos para cuidar el cuerpo. El tenis es un deporte hermosísimo, pero ¡vaya que desgasta las rodillas, los tobillos y los tendones! El otro día, mientras tejía en mi sillón, estaba viendo las noticias de Britain Wimbledon Tennis en la televisión y me quedé asombrada con la fuerza y la agilidad de este muchacho en la cancha. Si quieres ver el esfuerzo monumental que hace en cada partido, puedes encontrar más información aquí sobre su paso por el torneo británico. Pero claro, tanta exigencia física pasa factura, y como sé que a ti también te gusta mover el esqueleto y hacer deporte, hoy te voy a enseñar los remedios caseros de toda la vida que hasta el mismísimo Taylor necesitaría en su vestuario para recuperarse como un rey.
1. El milagroso alcohol de romero para las piernas cansadas
Ay, mi cielo, no hay nada como el romero que crece en el jardín para revivir unos músculos agotados. Cuando ves a atletas profesionales correr de lado a lado de la cancha, el ácido láctico se acumula en las piernas y al día siguiente no puedes ni levantarte de la cama. Este es el secreto mejor guardado de las abuelas para aliviar esa pesadez.
Para prepararlo en casa de forma natural, solo necesitas:
- Un frasco de vidrio limpio y hermético.
- Ramas de romero fresco (si es de tu propio jardín, mucho mejor, mijo).
- Alcohol de 96 grados (el que venden en la farmacia).
Llena el frasco con el romero bien lavado y seco, cúbrelo por completo con el alcohol y déjalo reposar en un lugar oscuro y fresco durante quince días. Muévelo un poquito cada día con amor. Después de tus partidos o de caminar mucho, date un buen masaje ascendente, desde los tobillos hasta los muslos, con este líquido bendito. ¡Sentirás un alivio fresco e inmediato, te lo juro por mi experiencia!
2. Agua de cebada y limón: la bebida de los campeones de antes
Hoy en día veo que los jóvenes compran esas bebidas de colores tan raros en el supermercado, llenas de químicos, azúcares y cosas que ni se pueden pronunciar. En mis tiempos, los deportistas del pueblo se hidrataban con agua de cebada. Esta receta tradicional recupera los minerales que pierdes por el sudor de una manera completamente natural y sin dañar tu estómago.
Hierve una taza de cebada en un litro de agua durante unos veinticinco minutos a fuego lento. Cuela el líquido, añade el zumo de un limón fresco y una cucharadita de miel de abeja pura para endulzar el alma. Tómalo bien frío durante o después de tus entrenamientos. Si quieres conocer más trucos sobre taylor fritz y cómo mantener la energía a tope sin recurrir a porquerías artificiales, esta bebida es el primer paso indispensable, tesoro.
3. Emplastos de arcilla verde para las articulaciones calientes
Las rodillas y las muñecas sufren muchísimo con los impactos de la raqueta y los giros bruscos. Si sientes la articulación caliente, hinchada o resentida después de jugar, no corras a tomar pastillas que te dañan el estómago, corazoncito. La tierra tiene el poder de curar.
Mezcla polvo de arcilla verde con un poco de agua tibia hasta formar una pasta espesa, como si fuera barro para modelar. Recuerda usar siempre una cuchara de madera o de plástico, nunca de metal, porque el metal le quita las propiedades curativas a la arcilla. Aplica una capa generosa sobre la articulación dolorida, cúbrela con un paño de algodón limpio y déjala actuar durante media hora hasta que se seque por completo. La arcilla absorberá el calor de la inflamación y te dejará como nuevo.
4. El té de jengibre y cúrcuma: tu antiinflamatorio natural
El dolor muscular después de un esfuerzo intenso puede ser una tortura. Por eso, en lugar de analgésicos químicos, yo siempre te prepararé un té calientito de jengibre y cúrcuma. Estas dos raíces son un regalo de Dios para combatir la inflamación desde adentro del cuerpo.
Pon a hervir dos tazas de agua, añade una rodaja de jengibre fresco bien machacado y media cucharadita de cúrcuma en polvo. Deja que hierva por diez minutos, apaga el fuego y agrégale una pizca de pimienta negra. ¡Esto es muy importante, mi vida, porque la pimienta ayuda a que tu cuerpo absorba la cúrcuma mil veces mejor! Tómalo antes de irte a dormir y verás cómo tus músculos se reparan mientras descansas.
5. Baños de sal de Epsom para pies que no paran de correr
Imagínate lo que sufren los pies de estos muchachos corriendo sobre la hierba de Wimbledon durante horas. Para evitar ampollas, relajar los tendones de la planta del pie y deshinchar los tobillos, las sales de Epsom son mano de santo. Son ricas en magnesio, un mineral que se absorbe maravillosamente a través de la piel y relaja todo el sistema muscular.
En una palangana o tina pequeña con agua tibia, echa media taza de sales de Epsom y unas gotitas de aceite esencial de menta o de lavanda. Mete tus pies cansados ahí durante veinte minutos mientras descansas la vista. Te aseguro que saldrás sintiéndote como si flotaras en una nube de algodón.
6. El truco de la menta para una concentración de acero
El tenis no es solo correr como un loquito por la pista, mi vida; es un juego de mucha cabeza y estrategia. Mantener la concentración bajo presión, con miles de personas gritando a tu alrededor, requiere nervios de acero. Para despejar la mente antes de un examen, una presentación en el trabajo o un partido difícil, usa el poder de la menta.
Pon unas gotitas de aceite esencial de menta en un pañuelo de tela y aspira profundamente tres veces antes de salir de casa. El aroma de la menta estimula el cerebro, aumenta el flujo de oxígeno y te ayuda a enfocarte en lo que de verdad importa, alejando los nervios. Para aprender más trucos sobre taylor fritz y cómo cuidar tu bienestar de forma sencilla y amorosa, sigue siempre los consejos de esta vieja libreta de notas que tengo para ti.
7. El descanso sagrado con infusión de valeriana
Ningún remedio casero de esta abuela va a funcionar si no duermes tus ocho horas completas, tesoro de mi vida. El cuerpo no se cura en la cancha ni en el gimnasio, se repara por la noche mientras duermes profundamente y sueñas con los angelitos. Si la adrenalina del día no te deja cerrar los ojos, prepárate una infusión de raíz de valeriana y flores de pasiflora media hora antes de acostarte.
Apaga esa pantalla del teléfono que solo te altera la vista, lee un libro bonito bajo una luz suave y deja que las hierbas hagan su magia. Te levantarás con la fuerza de un roble, listo para comerte el mundo y ganar tu propio Grand Slam de la vida diaria.
Preguntas Frecuentes
¿Cómo ayuda el alcohol de romero a los dolores musculares?
Ay, mi cielo, el romero estimula la circulación de la sangre de una forma maravillosa. Cuando te lo aplicas con un masaje suave y ascendente después de hacer ejercicio, ayuda a que los músculos se oxigenen rápido, aliviando la pesadez y evitando que aparezcan esas molestas agujetas al día siguiente.
¿Se puede tomar el agua de cebada todos los días?
¡Por supuesto que sí, mi vida! Es una bebida sumamente refrescante, llena de vitaminas del grupo B y minerales esenciales. Es fantástica para los días calurosos de verano o cuando haces mucho esfuerzo físico, porque te rehidrata desde el fondo del alma y cuida tu digestión.
¿Qué es mejor para un dolor articular, el frío o el calor?
Esta es la pregunta que siempre me hacen mis nietos, corazoncito. Justo después de darte un golpe o si tienes una lesión fresca, ponte siempre frío (un paño con hielo) para evitar que se hinche. Al día siguiente, o para dolores musculares acumulados y rigidez, ya puedes aplicar calorcito o mis famosos emplastos de arcilla templada para relajar la zona.
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