7 trucos de la abuela para ganarle al IPC y estirar tu sueldo

¿Te has fijado, mi niño, cómo rinde cada vez menos la platita cuando vas al almacén a comprar el pan y el té?
Ay, mijo, yo sé bien que mantener un hogar hoy en día es todo un arte y un dolor de cabeza para los jóvenes. Seguro escuchaste en las noticias que el ipc (Índice de Precios al Consumidor) de junio presentó una variación mensual de 0,0%, puedes ver más información aquí. Pero aunque el caballero de la televisión diga que las cosas se congelaron por un mes, tú y yo sabemos que en el bolsillo de la gente trabajadora cada peso cuenta y las cosas siguen estando caras. Por eso, hoy quiero sentarme contigo a tomar un tecito virtual y enseñarte esos secretos que usábamos las viejas para que la olla nunca quedara vacía, sin importar la inflación.
Saca un papel y un lápiz, mi niña, porque estos consejos no pasan de moda y te van a ayudar a cuidar tu presupuesto. Si quieres aprender más sobre cómo cuidar tu platita, puedes buscar más trucos sobre ipc y economía casera en nuestro rinconcito.
1. La despensa rotativa: el secreto de la abundancia
En mis tiempos no existían los supermercados gigantes, pero sabíamos exactamente qué tener en la despensa. El truco de la "despensa rotativa" consiste en comprar un poco más de lo que necesitas solo cuando encuentras una oferta real en productos no perecederos (arroz, fideos, legumbres, aceite).
- La regla del primero en entrar, primero en salir: Lo que compras hoy va al fondo de la repisa, y lo más antiguo se consume primero. Así evitas que las cosas venzan y se pierda dinero.
- Legumbres como reinas: Las lentejas y los porotos rinden el doble si los preparas con abundante verdura y un poquito de arroz o fideos. Son sanas, baratas y llenan la guatita.
2. El remate de la feria: verdura fresca por la mitad de precio
Ay, mijo, si vas a la feria temprano vas a encontrar todo precioso, pero vas a pagar el precio más alto. El verdadero ahorro de la abuela se hace a la hora del "remate", justo cuando los feriantes ya se están yendo.
A esa hora, las cajas de tomates maduros o los sacos de papas bajan a la mitad de precio. Con esos tomates maduros puedes hacer una salsa de tomates casera exquisita para embotellar, o picarlos y congelarlos para los guisos del invierno. ¡Nada se pierde!
3. Limpieza brillante con vinagre y bicarbonato
A veces veo con preocupación cómo gastas una fortuna en el supermercado comprando un líquido para los vidrios, otro para el baño, otro para la cocina y aromatizantes llenos de químicos. ¡Qué manera de botar la plata, mi cielo!
Para ganarle al aumento de precios, vuelve a lo básico:
- El vinagre blanco: Es el mejor desinfectante y sacagrasa que existe. Mézclalo con agua en un rociador y limpia tus ventanas, espejos y azulejos.
- El bicarbonato de sodio: Ideal para refregar ollas quemadas, limpiar el horno y quitar los malos olores del refrigerador.
- Cáscaras de limón o naranja: Ponlas dentro de un frasco con vinagre por dos semanas, cuela el líquido y tendrás un limpiador multiuso con un olor cítrico maravilloso y natural.
4. Cocina de aprovechamiento o "el arte de los restos"
En mi casa nunca se botó un trozo de pan ni una cucharada de comida. Si te sobró un poco de arroz y unas verduras del día anterior, no los dejes morir al fondo del refrigerador. Si quieres ver cómo transformar tus finanzas del día a día, te invito a revisar más trucos sobre ipc para proteger tu presupuesto familiar.
El pan duro se ralla para los fritos, se usa para hacer un budín de pan dulce con un toque de canela, o se tuesta para la sopa. Las verduras que están un poco tristes y arrugadas en el cajón del refrigerador son perfectas para hacer una sopa o caldo concentrado que puedes congelar en cubitos de hielo para dar sabor a tus futuras preparaciones.
5. El peligro de los "gastos hormiga"
Tú me dirás: "Abuelita, si solo gasto mil pesos en un café de pasada o en un dulce". Pero mi niño, suma esos mil pesos todos los días del mes. Al final, es una fuga de agua en una cañería: de gota en gota, el estanque se vacía.
Prepara tu café en termo antes de salir de casa, lleva tu colación en un tiesto y planifica tus salidas. No vayas jamás al supermercado con hambre, porque terminarás comprando cosas caras que no necesitas solo por capricho del momento.
6. El agua de las papas y otros secretos de riego
El agua también sube de precio y afecta nuestro bolsillo. Cuando cocines papas, verduras o fideos (siempre que no les hayas puesto sal o aceite aún), no botes esa agua por el lavaplatos. Déjala enfriar.
Esa agua está llena de nutrientes y almidón que a tus plantas y a tu jardín les encanta. Las vas a regar gratis y con un fertilizante natural que ya quisieran venderte embotellado en las tiendas de jardinería.
7. Remiendos y cuidado de la ropa
Hoy en día la gente prefiere botar una prenda antes de coserle un botón o arreglarle la basta. Cuida tu ropa lavándola con agua fría y del revés para que los colores duren más. Aprende a coser lo básico; una costura a tiempo salva una chaqueta entera y te evita tener que comprar una nueva antes de tiempo.
Preguntas Frecuentes
¿Cómo nos afecta que el IPC esté en 0%?
Significa que, en promedio, los precios de la canasta básica no subieron ni bajaron durante ese mes específico. Es un respiro para el bolsillo, pero no significa que las cosas estén baratas, sino que mantuvieron el precio alto que ya tenían.
¿Cuál es el mejor truco para ahorrar en gas en invierno?
Usa siempre las tapas de las ollas al cocinar para que el calor no se escape y la comida esté lista más rápido. Además, calienta solo el agua que vas a usar en el hervidor; no lo llenes hasta el tope si solo vas a tomar una taza de té.
¿Cómo conservar las verduras por más tiempo en el refrigerador?
Lava bien las lechugas y verduras de hoja, sécalas muy bien y guárdalas en un recipiente con un trozo de papel absorbente (toalla nova) en el fondo. El papel absorberá la humedad excedente que es la que pudre las hojas rápidamente.
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