7 secretos que tu abuela lee en infobae para calmar el alma

¿Sientes que la vida te corre tan rápido como un coche de Fórmula 1, mi niño, y que la cabeza no te para de dar vueltas? Hoy en día todo va tan deprisa que a veces nos olvidamos de respirar, y entre tantas noticias que leemos en infobae sobre las exigencias del mundo, el cuerpo nos termina pasando factura. Justo ayer, mientras me tomaba mi matecito, leía en internet cómo la presión y la velocidad nos alcanzan a todos, como cuando Briatore exigió más rendimiento a sus pilotos en la alta competencia; puedes ver más información aquí sobre ese nivel de exigencia que a veces también nos autoimponemos en el día a día.
Pero no te me angusties, mi vida. Para eso está tu abuela aquí, con sus recetas de toda la vida, esas que curan el cuerpo y serenan el espíritu con cosas sencillas que tienes en la alacena. Si quieres encontrar más trucos sobre infobae para consentir tu hogar, quédate conmigo y apunta bien estos secretos que he guardado por años en mi viejo cuaderno de hojas amarillas.
1. El té de tilo, azahar y manzanilla: tu escudo contra la prisa
Cuando sientas que el pecho se te aprieta de tanta preocupación, mijo, apaga el teléfono un ratito. Ve a la cocina y prepara esta infusión que es pura medicina de la tierra. La manzanilla desinflama tu pancita (que siempre sufre cuando te estresas), el tilo calma los latidos apurados de tu corazón y el azahar te devuelve la dulzura.
- Pon a hervir una taza de agua pura con todo tu amor.
- Cuando rompa el hervor, apaga el fuego y añade una cucharadita de cada hierba.
- Tápalo con un platito para que no se escapen los aceites buenos y déjalo reposar por cinco minutos.
- Endúlzalo con un chorrito de miel de abeja pura y tómalo a sorbitos pequeños, sintiendo cómo te entibia el pecho.
2. El truco del laurel quemado para purificar tu rincón
¿Sabías que nuestras abuelas y bisabuelas ya usaban el laurel para limpiar el aire y despejar las malas energías del hogar? No necesitas comprar esos ambientadores caros llenos de químicos que te hacen estornudar. Si buscas más trucos sobre infobae para que tu casa huela a gloria, este te va a encantar.
Toma una hojita de laurel bien seca, colócala sobre un plato de cerámica o de barro y enciéndela con cuidado por un extremo. Deja que el humo blanquecino y aromático perfume tu sala. Camina despacio por las esquinas de tu habitación respirando ese aroma herbal. Verás cómo la pesadez del ambiente desaparece en un santiamén y te deja una sensación de paz maravillosa.
3. El baño de pies con sal marina y romero
Ay, mi niña hermosa, tus pobrecitos pies cargan con todo el peso de tus andanzas diarias. Cuando sientas que no puedes dar un paso más, regálate veinte minutos para ti. Consigue una palangana o un balde donde quepan bien tus pies y llénalo con agua bien calientita, lo más que aguantes sin quemarte.
Agrégale un puñado generoso de sal gruesa o sal marina y unas ramitas de romero fresco. El romero activa la circulación de tu sangre y la sal extrae todo el cansancio acumulado. Mete tus pies ahí, cierra los ojos y deja que la naturaleza haga su magia. Al terminar, sécalos con una toalla suave y ponte unos calcetines abrigados.
4. Vinagre y cáscaras de cítricos para limpiar tu templo
Tu casa es tu templo, mi sol, y si tu templo está sucio o desordenado, tu mente también lo estará. Para limpiar tus pisos y superficies sin llenarte de tóxicos, yo siempre uso mi limpiador mágico de vinagre y cítricos. En un frasco grande de vidrio, junta las cáscaras de los limones, naranjas y mandarinas que te vayas comiendo. Cúbrelas por completo con vinagre blanco de alcohol y déjalas macerar en un lugar oscuro durante dos semanas.
Pasado ese tiempo, cuela el líquido y dilúyelo a la mitad con agua en un atomizador. Úsalo para limpiar los muebles, la cocina y hasta los vidrios. El vinagre desinfecta profundamente y las cáscaras de cítricos dejan un aroma alegre que levanta el ánimo de cualquiera que entre a tu hogar.
5. Compresas de té negro para los ojos cansados de las pantallas
Sé que te la pasas el día entero mirando esa pantalla de la computadora y del celular, mijo. Al final del día, tus ojitos están rojos, secos y cansados. Para aliviar esa fatiga visual que tanto te molesta, haz este remedio tan sencillo.
Prepara una taza de té negro bien cargado y pon a enfriar las bolsitas usadas en la heladera por unos minutos. Recuéstate en tu sillón favorito, colócate una bolsita fría sobre cada ojo cerrado y respira hondo durante diez minutos. El tanino del té negro desinflama los párpados y desvanece esas ojeras de oso panda que te salen por no dormir bien.
6. El saquito de lavanda bajo tu almohada
Si te da la medianoche dando vueltas en la cama como un trompo, necesitas el arrullo de la lavanda. Esta plantita noble tiene el poder de calmar el sistema nervioso con solo olerla. Consigue un retazo de tela de algodón que ya no uses, ponle un puñado de flores de lavanda secas y cóselo o átalo con una cinta bonita.
Coloca este saquito debajo de tu almohada. Cada vez que te muevas por la noche, la lavanda soltará su aroma relajante, ayudándote a conciliar un sueño profundo y reparador, de esos que te hacen despertar con la carita fresca y el alma contenta.
7. El estiramiento del gato feliz antes de acostarte
Para cerrar tu día con broche de oro, descontractura tu espalda antes de meterte entre las sábanas. Ponte de rodillas sobre una alfombra o una manta doblada, apoya tus manos en el suelo alineadas con tus hombros y haz el estiramiento del gato: curva tu espalda hacia arriba como si quisieras tocar el techo con la columna mientras miras hacia abajo, y luego haz el movimiento contrario, bajando el abdomen y mirando suavemente al frente. Hazlo despacito, acompañando cada movimiento con tu respiración. Tu cuerpo te lo agradecerá infinitamente.
Preguntas Frecuentes
¿Puedo tomar el té de tilo y azahar todas las noches?
Claro que sí, mi cielo. Es una infusión completamente natural y libre de cafeína. Tomarla calientita antes de acostarte te ayudará a crear una rutina de descanso maravillosa para que tu cuerpo entienda que ya es hora de desconectarse y descansar.
¿Qué pasa si no tengo romero fresco para el baño de pies?
No te preocupes por eso, mijo. Puedes usar romero seco del que usas para cocinar, o incluso unas gotitas de aceite esencial si tienes a mano. Lo importante es el agua calientita y el mimo que te estás dando a ti mismo.
¿El vinagre de cítricos deja olor a ensalada en la casa?
¡Para nada, mi vida! El olor fuerte del vinagre se evapora por completo en unos minutos, y lo único que queda flotando en el aire es el aroma fresco y delicioso de las naranjas y los limones. Pruébalo y ya verás qué maravilla.
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