7 secretos de abuela para cuidar la jurisdicción especial para la paz

Mijo, ¿sabías que una herida familiar no se cura echándole tierrita para que no se vea, sino limpiándola con paciencia, agüita tibia y mucho amor? Lo mismo pasa con nuestro país, corazón. Hoy quiero que nos sentemos en el zaguán a tomarnos un café bien cargado para hablar de algo que he estado escuchando mucho en la radio y que me tiene el corazón un poquito arrugado: la jurisdicción especial para la paz, ese tribunal que busca sanar los dolores de nuestra patria a través de la verdad y la justicia.
Fíjate que el otro día, mientras desgranaba unas arvejas para el almuerzo, escuché en las noticias que hay quienes quieren dejar sin recursos a esta labor tan bonita de reconciliación. Dicen los periodistas que De la Espriella amenaza la implementación de la paz con una asfixia presupuestal, y eso me preocupa mucho, mi cielo. Si quieres entender mejor qué está pasando con los dineros de la reconciliación, puedes encontrar más información aquí. Por eso, hoy te traigo mis mejores secretos caseros y consejos de abuela para que aprendamos a cuidar la paz desde la mesa de nuestra casa.
1. El remedio de la manzanilla para enfriar la cabeza antes de hablar
Cuando en la mesa del comedor se empieza a calentar el ambiente por temas de política, el mejor truco no es gritar, mijo. El secreto de esta abuela es preparar una buena infusión de manzanilla con unas gotitas de limón y miel. La manzanilla relaja los nervios del estómago y aclara la mente.
Antes de ponerte a discutir sobre las decisiones del país, tómate un sorbo lento. Escucha al otro con la misma paciencia con la que esperas que hierva la leche. La paz de la nación empieza por no tirarnos los trastos a la cabeza en nuestro propio hogar.
2. Limpieza profunda contra el polvo de las mentiras
En las redes sociales vuela mucho polvo, mija. Así como no dejas que el polvo se acumule en las repisas porque te da alergia, tampoco dejes que las noticias falsas te llenen la cabeza de telarañas. Para limpiar la desinformación, te recomiendo usar el trapo de la duda piadosa y buscar fuentes serias.
No repitas lo que oyes sin antes verificarlo. Si quieres aprender a limpiar las malas energías de los chismes políticos, puedes buscar más trucos sobre jurisdicción especial para la paz en mi bitácora de consejos hogareños.
3. El caldo de gallina de la empatía
Para sanar un cuerpo decaído, no hay nada como un caldito de gallina bien concentrado, con su ramita de cilantro y su buena papa. La empatía es como ese caldo: reconforta el alma de quien ha sufrido mucho.
- Ponte en los zapatos de las víctimas, ellos han pasado por inviernos muy fríos.
- Escucha sus historias sin juzgarlas de buenas a primeras.
- Entiende que sanar el dolor toma tiempo, como un buen guiso a fuego lento.
4. No apagar el fogón: por qué el presupuesto de la paz importa
Ay, mijo, tú sabes que si a mitad de la cocción de los frijoles se nos acaba el gas, el almuerzo se daña y los frijoles quedan pasmados. Lo mismo pasa con la justicia y la verdad. Si le quitan los recursos a las instituciones que investigan lo que pasó en la guerra, es como apagarle el fogón a la esperanza del país. Una casa no florece si le quitas el sustento a los que están barriendo los rincones más oscuros.
5. La costura invisible para remendar los corazones rotos
Cuando una sábana querida se rompe, yo no la boto; le hago una costura invisible con hilo fuerte para que siga sirviendo. La justicia restaurativa de la que tanto nos hablan es precisamente eso: una costura que une lo que el odio rompió. No se trata de castigar por castigar con rabia, sino de obligar a quienes hicieron daño a remendar sus errores ayudando a reconstruir las escuelas, desenterrando la verdad y pidiendo perdón de rodillas y de corazón.
6. Ventilar las habitaciones para sacar el aire pesado del odio
Si dejas las ventanas cerradas por días, la casa huele a guardado y el ambiente se pone pesado. Con el alma pasa igual cuando nos llenamos de rencor por lo que vemos en la televisión. Abre las ventanas de tu mente, sal a caminar, respira el aire puro del parque y conversa con tus vecinos sin importar por quién votaron.
Para mantener una convivencia armoniosa en estos tiempos tan revueltos, te invito a revisar más trucos sobre jurisdicción especial para la paz y el sano vivir que tengo guardados en mi baúl de recuerdos.
7. Sembrar semillas de ruda y amor en el jardín
La ruda es bendita para alejar las malas influencias, mijo. Siembra una plantita de ruda en la entrada de tu casa y, junto a ella, siembra el hábito de hablar bien de tu país. Los jóvenes de hoy necesitan ver que los viejos todavía creemos en que se puede vivir sin darnos machete. Enséñales a tus hijos que la palabra es el arma más poderosa y que un abrazo sincero puede desarmar el peor de los enojos.
Preguntas Frecuentes
¿Qué es la JEP explicada por una abuela?
Imagínate que en la familia hubo una pelea muy fea hace años y todos se hicieron mucho daño. La JEP es como una reunión en la mesa del comedor donde nos sentamos a decirnos las verdades frente a frente, sin mentiras, para que los que sufrieron reciban consuelo, se reparen los daños y podamos volver a abrazarnos en Navidad.
¿Por qué es malo que le quiten el presupuesto a la paz?
Porque sin dinero no se pueden pagar los pasajes para que las víctimas viajen a declarar, ni se pueden hacer las excavaciones para encontrar a los seres queridos que están desaparecidos. Es como querer hacer un pastel de bodas pero negarse a comprar la harina y los huevos, mi cielo; simplemente no se puede.
¿Cómo puedo ayudar a la paz desde mi cocina?
Compartiendo el pan con el que piensa diferente. Si viene un vecino a visitarte y sabes que no está de acuerdo contigo, no le cierres la puerta; sírvele un chocolate caliente con queso y escúchalo. La paz no se firma en papeles importantes en el extranjero, se amasa todos los días en la cocina de cada hogar colombiano.
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