Quintana Roo y 7 secretos de abuela para cuidar a tu familia

¡Ay, mi niño, mi niña! Si vieras cómo me salta el corazón de alegría al ver que los tiempos están cambiando para bien en nuestro hermoso quintana roo.
Fíjate, mi cielo, que me enteré de una noticia maravillosa que me llenó el alma de ternura: resulta que nuestro bello estado está poniendo el ejemplo a todo el país al cuidar a los nuevos papás con días de descanso para que no dejen solas a sus esposas con los recién nacidos. Si quieres enterarte bien de este gran paso para las familias, puedes leer más información aquí. Y es que, ¿qué hay más hermoso que ver a un padre involucrado desde el primer suspiro de su retoño? Como abuela que soy, sé muy bien que tener un recién nacido en casa es una bendición, pero también es una tarea que cansa el cuerpo y el alma. Por eso, hoy quiero compartirte mis mejores secretos y remedios naturales para que esos días de crianza sean puros apapachos, frescura y salud en el hogar.
1. El baño de lechuga para el buen dormir del bebé
Cuando el tierno angelito no puede conciliar el sueño y llora sin parar, no te me desesperes, mi vida. Las mamás primerizas a veces se asustan, pero para eso está el papá en casa, listo para ayudar. Mi secreto de oro es el baño de lechuga.
Pon a hervir unas cinco hojas de lechuga orejona (bien lavadas, por supuesto) en un litro de agua limpia durante unos diez minutos. Deja que se entibie hasta que esté templada, ideal para la piel del bebé. Antes de acostarlo, dale un bañito con esta agua. Verás cómo la lechuga actúa como un relajante natural y tu criatura dormirá como un angelito de Dios, dándoles a ustedes también un merecido descanso.
2. Sábila fresca para las rozaduras y el calor de la piel
En nuestra tierra caribeña, el calor a veces no da tregua, mijo. La piel de los bebés es sumamente delicada y con la humedad es muy común que sufran de molestas rozaduras o sarpullido por el sudor.
No corras a comprar pomadas caras llenas de químicos. Ve al jardín y corta una penca de sábila (aloe vera). Quítale las espinas, ábrela por la mitad y raspa con una cuchara ese cristal transparente. Aplica ese gel bien fresco sobre las pompitas de tu bebé o en el cuello donde se junta el sudor. Es un santo remedio que refresca, desinflama y cura en un santiamén. Si quieres descubrir cómo aliviar otros malestares del clima tropical, no dudes en buscar más trucos sobre quintana roo en mi bitácora de consejos.
3. Mantener la casa fresca sin gastar una fortuna
Con el calorcito lindo que hace en la península, a veces el recibo de la luz nos llega que da un infarto. Para que el hogar esté fresco y el aire circule purificado para el recién nacido, usa el truco de la ventilación cruzada que hacían nuestras bisabuelas:
- Abre las ventanas que dan al norte y las que dan al sur al mismo tiempo durante las primeras horas de la mañana.
- Coloca macetas con plantas de hojas grandes, como los helechos o las cunas de Moisés, cerca de las ventanas; ellas humedecen el ambiente de forma natural.
- Trapea los pisos de la casa con agua fría y un chorrito de vinagre blanco a media tarde. Esto no solo desinfecta sin dañar los pulmones del bebé, sino que baja la temperatura del suelo inmediatamente.
4. El té de hojas de naranja para calmar los nervios de los padres
Tener un bebé en casa es hermoso, pero ¡vaya que altera los nervios! El cansancio se acumula y a veces la cabecita no para de dar vueltas. Para esos momentos de agobio, mi consejo es que el papá le prepare a la mamá, o viceversa, un delicioso té de hojas de naranjo agrio.
En una taza de agua hirviendo, pon tres hojitas tiernas de naranjo (si las consigues frescas de la región, mucho mejor) y déjalas reposar tapadas por cinco minutos. Endúlzalo con un chorrito de miel pura de abeja melipona. Este té calma la ansiedad, relaja los músculos tensos y ayuda a que los papás duerman profundamente en esos ratitos libres que les deja el bebé.
5. Ahuyentar a los mosquitos con clavos de olor y limón
En el bello y húmedo clima de nuestro estado, los mosquitos son unos visitantes muy latosos, mija. Para proteger la piel de tu recién nacido sin llenar su cuarto de insecticidas tóxicos, usa este truco tan viejo como el tiempo.
Corta un limón verde por la mitad y entiérrale varios clavos de olor (la especia que usas para la cocina) en la pulpa. Coloca estas mitades en las mesitas de noche o cerca de la cuna, pero donde el bebé no las alcance. A los mosquitos les choca ese aroma y saldrán huyendo de la habitación sin molestar a tu familia.
6. Limpieza ecológica para el nido del bebé
Ahora que el papá tiene esos valiosos días para estar en el hogar, una de sus tareas más importantes es mantener el nido limpio y desinfectado. No usen cloro fuerte, mis niños, que eso les hace daño a los bronquios de la criatura.
Preparen en un atomizador una mezcla de partes iguales de agua y vinagre blanco con unas gotitas de aceite esencial de lavanda o de árbol de té. Con esto pueden limpiar las superficies, los juguetes y la cuna. Desinfecta de maravilla, elimina bacterias y deja un aroma a limpio delicioso y completamente seguro. En mi libreta tengo guardados más trucos sobre quintana roo y la limpieza natural de las casas en zonas costeras.
7. El caldito de pollo sanador para la cuarentena
No hay nada que levante a una mujer después de dar a luz como el amor de su pareja y un buen plato de caldo de pollo casero, hecho con todo el corazón.
Pon a cocer una pieza de pollo con todo y hueso, agrega zanahoria, calabacita, un diente de ajo entero, un trozo de cebolla y, el toque secreto de la abuela, unas ramitas de hierbabuena fresca al final. La hierbabuena ayuda a que la mamá no tenga gases y asiente muy bien su estómago. Este caldito llena de nutrientes la leche materna y le devuelve las fuerzas a la nueva mamá como por arte de magia.
Preguntas Frecuentes
¿La sábila se puede aplicar directamente en la piel de un recién nacido?
Sí, mi cielo, pero siempre con cuidado. El cristal transparente de la sábila es sumamente noble, pero antes de ponérselo por completo, te aconsejo aplicar una gotita en su antebrazo y esperar unos minutos para asegurarte de que no tenga ninguna reacción. Recuerda lavar muy bien la penca para quitarle esa savia amarilla (el acíbar) que puede llegar a picar.
¿El té de hojas de naranja lo puede tomar una mamá que está amamantando?
¡Claro que sí, mija! El té de hojas de naranja es muy suave y natural. A diferencia de otros remedios, no altera la leche de tu bebé ni le causa cólicos. Al contrario, al estar la mamá más tranquila y relajada, la leche fluirá mucho mejor y con más amor.
¿Cómo puedo evitar que la humedad dañe la ropita del bebé en Quintana Roo?
¡Ah, el eterno problema de la costa! Para evitar que la ropita huela a humedad o le salgan manchas de moho, coloca saquitos de tela llenos de arroz seco o tiza (gis) dentro del clóset del bebé. El arroz absorbe la humedad ambiental de forma natural y mantendrá sus prendas sequitas y con olor a limpio.
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