7 trucos de la abuela para ganarle al pico y placa regional

Ay, mi niña, mi niño, no dejes que el bendito pico y placa regional te amargue el regreso a casa de este puente festivo, que la paciencia de una abuela y un par de trucos sabios valen por dos.
Cundinamarca se llena de carros cada vez que hay un lunes festivo. Todos quieren salir a buscar un poquito de sol, a comerse un postre delicioso en Sopó o a respirar aire puro en el campo, pero al regresar, ¡ay, Dios mío! El trancón se vuelve eterno y los ánimos se calientan más rápido que una olla a presión en la estufa. Los periódicos ya lo están advirtiendo: se espera que millones de vehículos circulen por nuestras carreteras durante este puente, así que tienes que prepararte muy bien; puedes encontrar más información aquí sobre cómo se moverá la tierrita en estos días.
Pero no me mires con esa cara de preocupación, mijo. Tu abuelita está aquí para darte los mejores consejos del hogar, remedios naturales y secretos de carretera para que ese viaje de vuelta no sea un dolor de cabeza, sino un paseo feliz para recordar. Saca papel y lápiz, o guarda esto en ese teléfono moderno tuyo, porque aquí te traigo mis mejores secretos.
1. Planifica el viaje con el horario en la cabeza (y no en el afán)
El secreto de una vida tranquila, mija, es no dejarlo todo para última hora. El pico y placa regional no es para asustarse, es para organizarse con amor. Acuérdate de cómo funciona la norma en las entradas a Bogotá: de 12:00 m. a 4:00 p.m. entran los carros de placa par (0, 2, 4, 6 y 8) y de 4:00 p.m. a 8:00 p.m. entran los de placa impar (1, 3, 5, 7 y 9). Antes del mediodía y después de las ocho de la noche, no hay restricción alguna.
¿Qué te aconsejo yo? Si te toca entrar temprano, sal madrugado. No hay nada más sabroso que ver el amanecer en la carretera con un buen termo de café bien caliente y la vía despejada. Si quieres ver más trucos sobre pico y placa regional, tómate un momento para revisar cómo organizar tu ruta con calma antes de encender el motor.
2. El truco del limón contra el mareo y el cansancio
En esos trancones largos que se arman en las entradas de la capital, el olor a gasolina y el calor del pavimento marean a cualquiera, especialmente a los más pequeños o a las mascotas que llevas atrás. Olvídate de esas pastillas de farmacia que solo dan sueño y te dejan atontado todo el día. ¡Usa la sabiduría de la naturaleza!
Lleva en la guantera un frasquito de aceite esencial de limón o, mejor aún, un par de limones criollos bien jugosos. Si sientes que la cabeza te da vueltas o que el sueño te está ganando, parte un limón a la mitad y aspira su aroma profundamente. El olor cítrico despierta el cerebro de inmediato, aclara la mente y corta las náuseas. También puedes poner unas gotitas de esencia de menta en las rejillas del aire acondicionado. ¡Tu carro olerá a gloria y todos irán fresquitos!
3. Comida casera para el camino: ¡nada de paquetes pesados!
Ir de viaje no es excusa para comer porquerías que te pongan el estómago pesado y te hinchen como un tambor. Para aguantar las horas de espera sin malgenio, prepárate un buen "avío" como los que hacíamos antes en el campo. Unos sándwiches de queso campesino con una pizca de orégano, unas manzanas picadas con unas gotitas de limón para que no se pongan negras, y unas galletitas de avena hechas en casa.
Y para beber, ni se te ocurra comprar esas gaseosas llenas de azúcar que dan más sed a los cinco minutos. Prepárate una buena infusión de jengibre, endulzada con un hilito de miel de abejas, y llévala en un termo bien frío. El jengibre es maravilloso para la digestión, te mantiene hidratado y evita los dolores musculares que produce el estar tanto tiempo sentado manejando.
4. Evita que el limpiaparabrisas te falle usando vinagre blanco
Ay, mijo, ver un carro varado en la orilla de la carretera o con los vidrios tan sucios que el conductor no ve nada me da mucha angustia. En la carretera se acumula mucha grasa de los camiones grandes y, si te cae un aguacero de un momento a otro, el vidrio se te va a empañar y las plumillas solo van a arrastrar el mugre.
Antes de salir de viaje, toma un paño empapado en vinagre blanco y pásalo firmemente por el borde de goma de las plumillas del limpiaparabrisas. El vinagre corta la grasa de raíz, limpia el caucho y hace que el agua ruede sin dejar vetas molestas. Así manejas seguro, ves la vía clarita como el agua de un manantial y evitas forzar los ojos bajo la lluvia.
5. Ejercicios y estiramientos para evitar el dolor de espalda
Estar sentado tres o cuatro horas seguidas en el trancón del pico y placa regional le pasa factura a cualquiera, sobre todo a la espalda baja y al cuello. Cada vez que el tráfico se detenga por completo y pongas el freno de mano, haz estos movimientos sencillos que yo misma hago por las mañanas en mi mecedora:
- Gira los hombros: Llévalos hacia atrás y hacia adelante formando círculos suaves para liberar la tensión acumulada por agarrar el volante.
- Estira el cuello: Deja caer la oreja derecha hacia el hombro derecho con mucha suavidad, sostén por diez segundos y luego haz lo mismo hacia el lado izquierdo. Siente cómo se estira ese músculo tenso.
- Contrae el abdomen: Empuja el ombligo hacia la columna mientras respiras profundo. Esto ayuda a sostener la columna lumbar y evita que te bajes del carro encorvado y quejándote.
6. Mantén la calma con música y aroma de lavanda
El peor enemigo en la carretera no son los demás carros, sino el mal genio que se te mete al cuerpo cuando ves que la fila no avanza. Cuando la gente empieza a pitar como loca, la energía de tu carro se daña y los niños se ponen llorones. Para evitar esto, pon un ramito de lavanda fresca bajo los asientos delanteros o salpica un poco de agua de azahar en la tapicería.
La lavanda tiene propiedades relajantes comprobadas por la ciencia de la vida. Pon música suave, de esa que alegra el corazón sin alterar los pulsos, o aprovecha para conversar con la familia, contar historias de cuando eras niño o jugar al "veo veo" con los más pequeños. El tiempo pasará volando y ni te darás cuenta del trancón.
7. Sé solidario en la vía y ganarás el día
Mija, la carretera es de todos. Da la vía cuando alguien la necesite, respeta las señales, no te adelantes por la derecha y tenle paciencia a los conductores novatos que van asustados. El afán solo trae cansancio y disgustos. Llegar media hora más tarde a casa no es el fin del mundo, lo verdaderamente valioso es llegar sanos, salvos y con una sonrisa para darnos un buen abrazo de bienvenida.
Si quieres prepararte aún mejor para estos días de viaje y conocer más detalles sobre las rutas alternas para entrar a la capital sin contratiempos, aquí te dejo más trucos sobre pico y placa regional que seguro te servirán muchísimo en tu próximo viaje por nuestras carreteras colombianas.
Preguntas Frecuentes
¿A qué hora empieza y termina el pico y placa regional?
Ay, mi amor, grábate esto en la cabecita para que no te cobren ese comparendo tan costoso: el control empieza a las 12:00 del mediodía y termina a las 8:00 de la noche de los lunes festivos. Recuerda que de 12:00 m. a 4:00 p.m. entran los carros con placas terminadas en número par, y de 4:00 p.m. a 8:00 p.m. entran los de placas impares.
¿Qué pasa si llego antes de las 12:00 del mediodía a Bogotá?
¡Te ganas una estrellita de buena conducta! Si pasas los límites de la ciudad antes de las doce del mediodía, puedes entrar sin importar el número en el que termine tu placa. Por eso siempre te digo que madrugar tiene su recompensa, mijo. ¡Al que madruga, Dios lo ayuda y el trancón no lo tortura!
¿Hay alguna excepción para esta norma en los puentes festivos?
Sí, mi vida. Los vehículos híbridos y eléctricos que estén debidamente registrados no tienen esta restricción, al igual que los carros que cuenten con el permiso especial de movilidad compartida o aquellos que transporten personas con discapacidades severas. Pero para la mayoría de nosotros, los que tenemos carros tradicionales, nos toca cumplir la norma al pie de la letra para evitar multas de tránsito.
Comentários
Postar um comentário